lunes, septiembre 07, 2015




Si es que soy así, es porque ésta es mi tierra....


SOY SANTA CRUZ DE LA SIERRA


Si es que soy así
es porque ésta es mi tierra,
soy el verde loco de amor
soy la estrella que bendice
este campo.

Soy un pan de arroz,
un majau que se entrega
al universo cantando,
soy un camba que se ha tomau
sin permiso la alegría y el canto.

Soy un motacú
que resiste tu abrazo
de bibosi humano,
soy sincero al hablar
y al apretar tu mano.

Soy jalea en la vía láctea
de un naranjo,
mi destino es vivir
y honrar mi campanario

***

Soy un pan de arroz,
un majau que se entrega
al universo cantando,
soy un camba que se ha tomau
sin permiso la alegría y el canto

Soy un motacú
que resiste tu abrazo
de bibosi humano,
soy sincero al hablar
y al apretar tu mano.

Soy un carretón
que recibe con hospitalidad al hermano
que viene a buscar un mañana mejor
para los bolivianos.

***


Soy Santa Cruz  de la Sierra
Soy Santa Cruz  de la Sierra
Soy Santa Cruz  de la Sierra
Soy Santa Cruz  de la Sierra

Si es que soy así
es porque ésta es mi tierra
soy el verde loco de amor
y también soy la ciudad
que más crece en América


Soy Santa Cruz  de la Sierra
Soy Santa Cruz  de la Sierra
Soy Santa Cruz  de la Sierra

Soy Santa Cruz  de la Sierra

Soy Santa Cruz  de la Sierra

Soy Santa Cruz  de la Sierra



Resucito con un acto de piratería


El libro de cuentos "Fuga de Tropicalópolis" de Miguel Lundín Peredo (impreso en Editora EL PAIS, año 2010) , llegó a mí de la forma más mágica posible...

Además de considerarlo un hallazgo importante, pienso que esta es una historia que más allá de su valor literario (que no voy a descontar) tiene la hidalguía de honrar la presencia de Blanca Elena Paz en la literatura boliviana de nuestros días:











 Soy orgulloso se ser tu amigo querida Blanca Elena, y también  me llena de alegría que hubieras inspirado estos textos a su autor. Gracias Miguel Lundín Peredo.

Para terminar, una fotito del encuentro anterior con los amigos (Eugenio, Juan Carlos, Lucho, y la "fabricante de sueños":

martes, octubre 14, 2014

Usted - Mario Alberto Herrera


USTED...  made in alma.

martes, noviembre 26, 2013

Comentario sobre libro

Uno son suficientes

Publicación en "NUEVA CRÓNICA"         
http://www.nuevacronica.com/
Edición no.134 ,  2da. quincena de noviembre 2013
Hemeroteca

 
Marium Albertum Herrerae
La Hoguera




De los poetas cruceños de su generación (los nacidos en la década del sesenta), Mario Alberto Herrera es el más silencioso y tímido. Luego de tres libros publicados en dos años (Locomoción de 1989, Reunidos en cualquier lugar y planeando no se sabe qué cosas, también de 1989, y Traje de vivir, de 1991), Herrera como que se pierde de vista o más bien se retira a sus asuntos. Publicar poesía, claro, no es lo mismo que escribirla: Herrera rompe un silencio editorial de casi 20 años con la aparición en 2011 de este libro, Uno son suficientes, que es una generosa antología de un cuarto de siglo de práctica de la escritura. Los textos que reúne son de alguna manera siempre variaciones de la misma voz. Una voz que podríamos definir como atrapada por las seducciones de un doble gesto: el de una respuesta más bien elegiaca al instante y, a la vez, el de la voluntad de relativizar ese lirismo con los quiebres del humor y del absurdo.

martes, noviembre 15, 2011


COLUMNA DE SOMBRA (Publicación en “Página Siete” el 16/10/2011)

Por: Gabriel Chávez Casazola

Dos insumisos

Un amigo poeta, cuando aún no había publicado ninguno de sus textos, solía decir, para referirse a su vicio solitario, que él era miembro de la “poesía secreta”.  Su talante sigiloso y cierto aire de espía soviético así lo corroboraban.  

A esas mismas filas de la poesía secreta ha pertenecido durante largo tiempo el escritor cruceño Mario Alberto Herrera (1965), pero no por llevar abrigo ni por tener pinta de agente ni por no haber publicado.   

Herrera, muy discreto, eso sí, y en mangas de camisa como corresponde al trópico, ciertamente publicó tres valiosos títulos de poesía hace ya más de veinte años, aunque en ediciones personales –muy cuidadas en su deliberado descuido- y de tiraje limitado: en 1989 editó los poemarios Locomoción y Reunidos en cualquier lugar y planeando no se sabe qué cosas (sugestivo título donde los haya), y en 1991 Traje de vivir.   Encontrar alguno de estos libros, la verdad sea dicha, era hasta hace poco una tarea de auténticos agentes secretos en busca de un (buen) poeta secreto.

Pues, de nuevo apelando a la verdad, Herrera es un poeta que merece ser buscado, leído y leído con atención. La suya es una escritura singular, de un registro inusual en Bolivia.  Podría decirse, a vuela pluma, que se trata de poesía urbana, de poesía de la vida cotidiana, incluso de antipoesía,  y todas esas definiciones o intentos de definición estarían tan acertados como errados, pues como en el cuento de los ciegos y el elefante, solamente estaríamos tocando bien las orejas, bien la cola, bien la trompa del  paquidermo sin llegar a aprehenderlo en su elefantidad integral.

Escéptico hasta el pesimismo (y a la inversa), dejado caer por un puercoespín y no por una cigüeña (según confesión propia), munido de una voz “irónica y agria”, como con precisión señala la contratapa de Uno son suficientes (La Hoguera 2011), Mario Alberto Herrera (o Marium Albertum Herrerae, como firma en dicho volumen) es ahora ya un poeta menos inaccesible, gracias a la aparición de este libro –una recomendable antología personal de éditos e inéditos- que oficialmente lo ha apartado de las filas de la poesía secreta, donde con su proverbial modestia y agudeza seguramente se sentía más cómodo.

Hasta aquí Uno son suficientes, que ya el lector sabrá encontrar.  

Ahora paso a ocuparme, con parecida brevedad, de otro libro de poesía, recién salido de imprenta: Cruel inventora de los desvaríos (Gente Común, 2011) de Janina Camacho Camargo (1981).  En las antípodas de Herrera, aunque igualmente insumisa,  la poesía de Camacho es –cómo decirlo y cómo no decirlo- sutilmente tenebrosa. 

 Dejando de mirar (y admirar) el mundo, renunciando de principio a la contemplación (y al goce) de las cosas y los seres del mundo; escarbando hacia adentro, hacia las cosas y los seres de los adentros (acaso no admirables ni gozables, o solo de un modo secreto): así se dice esta voz que pronuncia y urde desde la oscuridad. Su urdiembre intenta ser memoria, desandar para reconstruir, para reconstruirse, trastornando el paso del tiempo y de las calles, pues sospecha que es el olvido quien (la) deshila e insume en los adentros.  Y sin embargo, renuncia también a esta tarea en el trayecto de decir: la descubre inútil, pues conoce que no ha olvidado nada ni perdido nada porque nada tiene. 



Se asume, entonces, desmemoriada, extraviada, apenas indigente. Para ella las palabras serán apenas vestigios, astillas, fragmentos de su propio cuerpo astillado –aquí el poema-, agrietado de cosas que no se van.  ¿Qué le queda, pues, sino inventar, inventariar desvaríos cruelmente, a esta voz ahorcada, sofocada por un cerco de ausencia(s), de silencio(s), de Nada(s)?   Pero en algún recodo de su encierro –como en el poema “Para una versión del I King” de Jorge Luis Borges-, Janina Camacho Camargo acaso intuye que la música (esa hendidura, esa luz) es capaz de redimir las presencias, los cuerpos; de recomponer las hilachas de la muñeca, los fragmentos del texto.  Una música ultraterrena, dice, que acaso más tarde (le) sobrevenga.

miércoles, marzo 09, 2011

Martes 15 de Marzo, a las 20:00 hrs.. 

es una cesárea de cuatrillizos.




Con patasca al amanecer...

miércoles, diciembre 16, 2009

Publicado en VENENO LUNDICO http://venenolundico.blogspot.com/2009/12/la-polifonia-en-breve-poesia-desde.html

La polifonía en “Breve poesía desde Santa Cruz"
por: Haydee Nilda Vargas Guerrero



Ochenta y cinco voces de autores y autoras de diferentes regiones de Bolivia integran el coro poético de “Breve poesía desde Santa Cruz”, libro publicado el pasado 7 de agosto.

Esta polifonía poética constituye un testimonio de lo que se está creando en el país, especialmente en el oriente boliviano donde convergen, por diversas razones, habitantes de todas las latitudes de Bolivia.

“Breve poesía desde Santa Cruz” es el tercer volumen de la serie “Breve poesía cruceña I”, 1990 y “Breve poesía cruceña II”, 2005; libros que recrean lo fugaz, la síntesis de la experiencia diaria en sintonía con la filosofía de un colectivo pluricultural y el arte de vivir.

El discurso de los ochenta y cinco poetas suscribe temas de las dicotomías universales: amor-odio, vida-muerte, día-noche, pobreza- riqueza sin excluir la realidad social y política de Bolivia o el rescate de temas populares y citadinos.

Luis Andrade inicia el recorrido del libro con el juego de grafías en “Arthe poétika” y aspira a una comunicación hiperlingüística relacionando grafia y significado profundo en su poesía concreta “Constelación”. Gustavo Cárdenas logra un espacio lingüístico-estético en sus “Erratas de fe”: “Qué culpa tiene la “a”/ de ser el principio/ del amor y del adiós/ o el fin/ de la nada”. La poesía visual , simbiosis de la palabra y la imagen, en cambio, está representada por el poeta pintor Henry Flores.

La relevancia poética de “Breve poesía desde Santa Cruz” alcanza el clímax con el juego intrépido, sentencioso, a veces anecdótico de la mayoría de los autores. David Acebey en “Graffiti firmado por un esperma” afirma “Las cigüeñas no existen”; Blanca Elena Paz, en “Bloque II” sentencia: “Nada tuyo será mío/ que no sea tu nombre breve/ cuando lo devuelva el eco”. Sigue la misma tendencia Rosse Marie Caballero en “Hasta antes de nacer/ me llevaba bien/ con todo el mundo”.

Resultaría imposible reproducir las ochenta y cinco voces del coro. Sus versos comparten amores, tragedias e ironías del colectivo boliviano y universal. Las voces líricas cantan desde variados ámbitos: la oficina del empresario, desde el escritorio de un jubilado; los hay, también, quienes desnudan su alma en el camino, en la trinchera de la faena, donde se libra la batalla por el sustento diario.

En algunos se advierte la ruptura con la poesía nerudiana, dando paso a un lenguaje prosaico que se acerca a lo coloquial contemporáneo “intencionalmente”, tal es Fantoche de Rosario Arzabe: “Estoy al borde de la taradez/ me creo capaz de hacer el ridículo/ en nombre de su amor/ ./ Dormida,/ yo parecía más inteligente. Alejandra Barbery es más agresiva en “Poema 3”: “¡Ojalá!/ tu tristeza entienda/ que aquí no la queremos, que compre un boleto/ y sola se marche./ ¡Que se case!/ Nos cansa/ Nos colma de hastío. Una “Propuesta” peligrosamente sugerente lanza Paola Senseve: “Si me desabotonas la blusa…/ … puedes llevar una sorpresa./ Inténtalo/ y verás cómo entre mis pechos/ salen volando mariposas/ y caen sin remedio jazmines.

Además de los citados, Homero Carvalho, Oscar Barbery, Gary Daher, Humberto Quino figuran, en una reducción extrema de nombres, entre los poetas que hacen eco en el escenario nacional. Sin duda el trabajo desinteresado de los poetas Rolando Parejas, Blanca Elena Paz, Mario Alberto Herrera, Eugenio Verde-Ramo, Luis Andrade y Víctor Irusta en la selección de los poemas, es un valioso aporte a la literatura boliviana.